Ayer llegué de mi trabajo y mi mamá me recibió con la noticia: “Ya devaluaron, ¿te enteraste?” bueno, es de hacer notar que después de mi episodio con la delincuencia no uso mi smartphone en la calle sino en casa (eso es muy smart, ¿cierto? luego aclararé el por qué de ese punto) así que con mi bolsita de compras insignificantes en Farmatodo con dólar aún a 4,30 pero con un gasto de dólar a 20,7, me senté a reflexionar y en especial a leer qué era lo que significaba para nuestro ya devaluado país el anuncio que realizó el muy rozagante Presidente del Banco Central de Venezuela (BCV) y Ministro de Economía y Finanzas de Venezuela.
Para poner en contexto estamos en la cercanía de unas fechas que son el primer puente del año, las festividades carnestolendas, donde aprovechamos para disfrazar a los niños, ir a la playa o sencillamente descansar en la ciudad. Durante estos días de asueto, se decreta la “Ley Seca” que consiste en prohibir a los distribuidores, licorerías, supermercado y afines la venta de alcohol para prevenir accidentes en las vías o bien actitudes violentas desencadenadas por el consumo indiscriminado de bebidas alcohólicas, todo ello en aras de disfrutar las festividades sanamente.
Hasta allí todo clarito, ¿no?: Viernes-Carnavales-Ley Seca-Devaluación por ese pecho.
Mi timeline en Twitter se actualizaba vorazmente al tiempo que mi wall en Facebook replicaban anuncios de mayor cantidad de caracteres lanzando quejas de la situación, lamentándose y en especial en contra de aquellos que iban a aprovechar estos días para salir a la playa, tomar, comprar artículos de lujo, en fin… una cosa absurda. El principal problema de los venezolanos somos los mismos venezolanos, entiendo la impotencia que muchos de nosotros sentimos pues a todos nos afecta la economía nacional, sin embargo los culpables de que se vuelva a devaluar una moneda no son los que se van a la playa a disfrutar el puente con la familia y los hijos, ¡hay que entenderlo! veo con asombro cómo los primeros en hacerlo son los que están fuera del país o bien con algún plan para también salir en Carnaval, nadie se esperaba ésto, no hay por qué coartarle los pocos reforzadores positivos que le quedan al venezolano, saber que estamos metidos en la mierda pero al menos me voy para la playa, las más bellas del mundo y esas cosas que se inventan.
¿Dónde están los corruptos? ¿los que están guisando con los barriles de petroleo y vendiendo dólares paralelo? ¿en el terminal de La Bandera? ¿en La Guaira? ¿en Maiquetía? ¿en el cine? Te quiero ver solucionado el país al frente de tu computadora durante estos Carnavales. La gente que salió de vacaciones no fueron los que se inventaron éste tema, al contrario, son los mismos que pasan las penurias buscando en el mercado los artículos de la “cesta básica” al igual que tú y yo. La apatía de los que realmente tienen que hablar y fijar su posición son los que tienen que hacer algo, lamentablemente son los mismos a quienes compraron por “un bozal de arepas”, y cuando me refiero a éste tipo de personas son quienes se dedican a buscar la justicia divina a través de su “empleo” en los organismos públicos, solucionando crisis de hace 20 años, difamando, callando las injusticias y solamente exponiendo al escarnio público a las personas que les conviene siguiendo su camino por el 15 y último.
Me dicen: “¿Por qué no han salido a protestar?” yo les respondo: ¿Cuándo eso ha servido en éste país? apenas salgan los primeros van a ser recibidos por una bandada ofensiva de adeptos al Gobierno en su respectiva moto para defender el “proceso revolucionario” y seguir con el mismo discurso desgastado y que ni ellos mismo entienden simplemente repiten como loros que no se toman el tiempo de revisar conceptos que usan como neoliberal o socialismo.
Aquí el único lugar seguro que hemos encontrado para “reclamar” nuestros derechos han sido las redes sociales pues apenas ponemos un piecito fuera para “opinar” nos atacan y dicen que somos unos apátridas que solamente queremos hundir al país (más de lo que está) impidiendo que nuestros dirigentes hagan su trabajo. Y que ni se nos pase por la mente decir que el trabajo ha sido deficiente ¡ni se te ocurra! porque la culpa es del Gobierno anterior, es decir de ellos, porque recordemos que llevamos 15 años con los mismos gobernantes, pero se me olvidaba ¡Europa está peor! y le llevó años salir de la crisis. Entonces en éste párrafo ya te di la razón, amigo chavista.
Cuando nos ponemos a reflexionar la situación lo que de verdad causa es estupor e insomnio.
Cada vez valen menos nuestros salarios y más nuestros sueños. Cada vez vale menos la conciencia de unos y valen más las palabras bonitas que expongas en tu discurso para aprobar las sandeces de los gobernantes. El país está sometido a un constante desánimo del que pareciera no poder salir, aunado al miedo y zozobra que nos causa leer el periódico o simplemente escuchar cualquier conversación en la que es más cotidiana la palabra: secuestro, robo y asesinato. La verdadera devaluación es la de nuestro ánimo y la certeza de querer hacer algo más por lo que tenemos sin que la apatía nos consuma. Llevo más de un mes intentando organizar una reunión con mis vecinos para combatir lo que son los constantes robos a los que nos vemos expuestos, sin embargo nadie ha respondido a mis solicitudes. Estamos demasiado interesados en responder a nuestros propios placeres para olvidarnos de los problemas, sin embargo ellos nos desaparecen tan fácilmente, están allí latentes a tu retorno a la realidad. La culpa no es de quién se está yendo a la playa en estos momentos, la culpa es de quien regresa sin ánimos de parecer amable con tu país y darle una oportunidad al progreso cuando en tus manos está solucionar una pequeña parte de los miles de problemas que nos aquejan.
A.













